ARTEMIA SALINA

 

Este post no es mío, lo siento pero no tengo ni idea de donde lo he sacado, por favor si alguien lo reconoce como suyo o sabe quien puede ser su autor que me lo haga saber a acuario@andresroca.com y lo modificare poniendo el nombre de su autor o lo retirare si su autor así lo prefiere, lo siento, pero supongo que su autor lo colgaría en Internet para que se divulgara a la mayor cantidad de gente posible y si esto ayuda a alguien habrá valido la pena.

 

La Artemia salina es un pequeño organismo que vive en las aguas salobres e hipersalinas de todo el mundo. Es la presa viva más adecuada para la alimentación de los estadios post-larvarios de muchas especies de peces y crustáceos marinos. Y en su fase adulta resulta un aporte interesante para multitud de invertebrados y peces que pueblan nuestro acuario. Este pequeño ser es un crustáceo de la subclase de los anostráceos y conforma el plancton de las aguas continentales salobres.

Las ventajas que representa como alimento son:

    • Pequeño tamaño (adultos 8-13 Mm. de longitud).
    • Elevado contenido en proteínas (nauplios 50-60%; adultos 40-50%).
    • Gran eficiencia en la conversión del alimento.
    • Reproducción por medio de quistes durables que toleran la desecación y pueden ser activados en cualquier momento bajo condiciones adecuadas.

Huevos:

Lo primero que debemos hacer es elegir y comprar los huevecillos. Normalmente los venden descapsulados, en varias marcas. Si no se encuentran descapsulados, que suele ser raro, se deben tratar con una solución de lejía diluida, con lo que se disuelve la cáscara. Es mejor descapsulados porque esto nos asegura un mayor porcentaje de eclosiones, menos cáscaras vacías y menor tiempo de incubación.

Incubación:

Para incubarlos se pueden seguir varios métodos muy fáciles. Por ejemplo, se comercializa un aparato que se coloca dentro del acuario con un macarrón que insufla aire, y totalmente estanco.
También se puede seguir la forma más clásica, dentro de una botella fuertemente aireada con un difusor. O por último dentro de un acuario destinado para este fin donde se les puede también dejar para su desarrollo hasta la etapa adulta.
Se realice de una u otra forma las características para la incubación son las siguientes:

    • T = 26 a 28 ºC.
    • Salinidad = 32'5 gr/l. o 1.022
    • Tiempo de 24 a 48 horas.
    • Oxigenación casi a saturación.

Desarrollo:


Si se desea mantenerlos para que se transformen en adultos es necesario trasladar a los nauplios a un acuario a tal efecto. Se puede utilizar un acuario de 5 o 10 litros, en el que se mantendrá una aireación constante, pero no exagerada (puede albergar hasta 5000 nauplios por litro). La iluminación no es importante pero si necesaria si las vamos a alimentar con algas (entonces es conveniente poner un tubo durante 12 horas diarias). Las artemias soportan temperaturas de 20 a 30 ºC, una de 26 será conveniente, la salinidad la antes indicada.

Durante los primeros días el crecimiento de los nauplios es lento. El alimento distribuido debe repartirse en pequeñas cantidades pero a menudo. Los primeros cruces tienen lugar de 15 días a 3 semanas después de la eclosión. Las parejas se pueden identificar fácilmente; el macho está constantemente pegado a la parte anterior del cuerpo de la hembra. Las Artemias adultas bien alimentadas son muy fecundas y con sólo algunos miligramos de huevos es suficiente para comenzar una cría que podremos mantener, si la cuidamos, durante varios meses.

La estructura externa de los huevos varia según las estaciones de puesta. En óptimas condiciones de salinidad, las cáscaras vacías muy finas desaparecen rápidamente disgregadas por las colonias de bacterias. Si la salinidad es fuerte (1.028 y más) las cáscaras más gruesas permanecen en la superficie, creando una proliferación de bacterias patógenas, nada buenas para el conjunto de cría.

Alimentación:

Para alimentar a las artemias se puede hacer de varias formas. La más sencilla es comprar el alimento comercial que se vende a este efecto, suele ser un extracto en suspensión de fitoplancton y levadura. Si se utiliza éste, es conveniente remover el agua de vez en cuando para que no se quede en el fondo y lo coman las artemias.

Una forma barata de alimentar a las artemias es preparar nuestro propio extracto casero. Esta suspensión alimenticia es una disolución de levadura natural en agua salina.

También se puede cultivar fitoplancton compuesto por algas flageladas microscópicas. Se cultiva dentro de botellas de plástico tapadas simplemente con algodón, sin aireación. Se llenan de agua de mar (unos 250-300 ml.) en las que se mezclan una o dos gotas de abono líquido que puede ser el destinado a las plantas de casa (que no contenga insecticidas). Las botellas deben iluminarse de 12 a 15 horas diarias, evitando los rayos de sol. Al día siguiente el medio está disponible para meter el alga (Dunaliella, recomendada), sobre 5 ml. por botella. Estas algas no son visibles más que por el microscopio, pero después de algunos días la abundancia es tal que colorea el agua. Se distribuyen a las artemias varias veces al día y se intenta rotar las botellas de donde se sacan para no acabar con el cultivo.

Para obtener el alga inicial se puede recolectar de zonas de aguas salobres, o más fácil echando harina de pescado (1 gr. por cada 4 l. de agua). Como dato anecdótico en nuestro país las podemos encontrar en las salinas de Cádiz, por ejemplo en la de S. Juan Bautista y en la del Consulado.

 

Artemia, diferentes formas de cultivo para diferentes necesidades.

 


Las artemias son unos pequeños crustáceos muy utilizados en la alimentación de peces, son muy apropiados tanto por su valor nutritivo como por su facilidad de producción. Es un animal cosmopolita que se encuentra tanto en zonas costeras como en aguas continentales siempre que estas sean saladas; efectivamente, en la naturaleza se desarrolla mejor en aguas hipersalinas (más salinidad que la del agua de mar, unos 35 gr. por litro) en las que encuentra pocos competidores por el alimento y casi ningún depredador, en estas condiciones pueden desarrollarse sus poblaciones hasta alcanzar una densidad tal que literalmente tiñen el agua con su color (a veces rojo, rosado o incluso verdoso).

En la acuario filia son muy utilizadas sus larvas (nauplios de 0'45 mm) vivas como alimento para los alevines pues tienen bastantes ventajas, la primera y fundamental, como hemos dicho antes, es su alto contenido proteínico, en torno al 65%; otra ventaja es que su movimiento errático y nada temeroso la hacen una presa fácil para los inexpertos alevines; además y esta es muy importante, al provenir de un medio salino no es un vector adecuado para la transmisión de enfermedades en peces de agua dulce.

Pero sobre todo la facilidad con la que se puede "fabricar" en casa es donde encuentra su principal ventaja. Para ello, primero hemos de conseguir los "huevos" (que no son tales sino quistes recubiertos de un grueso corion), estos suelen venderse en las tiendas del ramo en dos formatos, secos o descapsulados en una suspensión líquida. La primera presentación es más barata pero también ofrece una menor tasa de eclosión y sobre todo que además de los nauplios de artemia , algunos alevines también comerán los restos de las cápsulas protectoras que no hayamos separado y que pueden provocar problemas gástricos en algunas especies de peces.

Una vez conseguidos estos, y según nuestras necesidades en cuanto a cantidad, podríamos cultivar de manera doméstica estos animales de tres maneras diferentes.

La primera y más sencilla es llenar un plato o una fuente baja con agua con aproximadamente 1 cm. de altura, añadir un poco de sal y dispersar unos pocos huevos sin que se amontonen y esperar un 24-36 horas (a unos 25ºC), cuando veamos unos animalillos moviéndose, podríamos succionarlos con una pequeña jeringuilla, filtrarlos con un trozo de pañuelo y añadir el contenido de éste al agua del acuario de cría donde estén los alevines.

Sin embargo este método es de muy poca productividad, sobre todo habida cuenta que los alevines son a menudo muy voraces y que necesitan mucha más comida en comparación que sus progenitores adultos, si necesitamos una mayor cantidad o simplemente asegurar el suministro de artemias, bastaría preparar un bote con agua del mismo acuario (agua sin cloro) a la que se le añade un poco de sal (una cucharada sopera de sal de cocina no yodada por litro de agua bastará) y poner una pequeña cantidad de quistes, agitar un poco y poner un pequeño difusor de aire que agite el agua pues los quistes que vayan al fondo apenas se desarrollarán. Algunos aficionados introducen este bote flotando dentro del acuario para que mantenga una temperatura adecuada, pues es necesaria para la eclosión temperaturas superiores a 22ºC (según cepas de origen). A las 24 horas más o menos, veremos al trasluz unas pequeñas formas anaranjadas que son los nauplios vivos de las artemias. Es necesario dar cuanto antes a nuestros pequeños peces estos nauplios para que sean verdaderamente alimenticios. Para ello sacaremos el bote del acuario, pararemos la aireación, lo cubriremos con una cartulina a la que habremos practicado un agujero por el que pasará la luz y esperaremos unos minutos, las larvas se desplazarán hacia la luz (fototropismo positivo) y es entonces cuando introduciremos en medio de esta nube de nauplios un pequeño tubo con el que sifonaremos los nauplios cuidando de no arrastrar también  los quistes no eclosionados que se habrán depositado en el fondo y las conchas vacías que flotarán en la superficie. El líquido extraído lo pasaremos por un fino tamiz (un simple pañuelo) que se teñirá ligeramente de rojo. Cuando hayamos terminado mojaremos esta cara del pañuelo en el acuario de los alevines, estos se verán inmediatamente atraídos por estos minúsculos animalillos a los que identificarán prontamente con sus presas preferidas. Los nauplios de artemia viven algunas horas en agua dulce por lo que aquellos que no sean inmediatamente ingeridos pueden dejarse hasta que sean consumidos, esto nos ayudará a fijar la "dosis" de huevos que necesitaremos diariamente para mantener nuestro cultivo.

A una escala superior en cuanto a fiabilidad y constancia en la producción sería este criadero en miniatura cuya idea general vimos en una antigua revista francesa. Hay que tener en cuenta que según la cantidad de peces que tengamos y la voracidad de los mismos necesitaremos una mayor fuente de suministro. Este método trata de tres botellas (o más según nuestra necesidad) invertidas puestas al lado una de la otra y sujetas mediante una "estantería" hecha a medida, tal vez sea más fácil la explicación si echamos un simple vistazo a la siguiente figura:

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La construcción es sumamente fácil, no necesitando de ninguna "pericia" manual especial y habremos de tener en cuenta que está diseñada para ser colgada de la pared no ocupando apenas sitio. El único defecto que le encontramos es su falta de control de temperatura para lo que deberíamos de contar su instalación en habitaciones calefactadas o al menos en lugares cercanos a una fuente de calor; en nuestro caso mantenemos en marcha este aparato en los meses cuya temperatura es más benigna (de abril a septiembre) fechas que coinciden con la máxima frecuencia de reproducciones de peces.

Como vemos en el siguiente croquis, necesitaremos cuatro tablas de aglomerado, melaminado en blanco (creemos es lo más práctico) cuyas medidas en centímetros también se adjuntan. La lista de materiales se complementan con algunos tornillos "roscachapa" unas gomas elásticas, unos metros de tubo conductor de aire, unas llaves de paso y al menos cuatro pequeñas escuadras para ensamblar y sujetar en su sitio las diferentes tablas.

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Paralelamente, (ver figura siguiente) prepararemos tres botellas de refresco de dos litros de capacidad, De cada una, separaremos el tapón y taladraremos éste con dos agujeros hechos con una broca o barrena de 5 mm, pasaremos y pegaremos cualquier tubo rígido para acoplar luego un tubo flexible "standard" de los usados en acuariofilia; podemos utilizar para este fín el acople de un difusor viejo que ya no utilicemos. Cuando esté bien seco volvemos a roscar y ya montamos el conjunto "botella-tapón".

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Finalmente fijamos a la pared nuestra estantería e introducimos las botellas "boca abajo" en los agujeros de la base a tal fin, las fijamos con las gomas elásticas y acoplamos los tubos flexibles y llaves, teniendo en cuenta que cada botella dispone de una entrada regulada de aire y una salida para cuando queramos "cosechar" el interior. Solo resta llenar de agua, añadir la sal, regular el burbujeo y tendremos una pequeña "estación de cultivo" cuyas botellas pueden ir alternándose para obtener un constante suministro de artemias que harán de nuestros alevines unos peces fuertes y vigorosos. Tal vez la máxima ventaja de este sistema reside en que una vez montado la manipulación es mínima y su comodidad máxima. Además este montaje puede ser utilizado para producir otros alimentos como daphnia (pulga de agua dulce) e incluso como incubador artificial de huevos de los cíclidos africanos llamados "incubadores bucales" como los del Tanganika o Malawi.

 

Unas notas finales:

La tasa de eclosión aumenta si tras la inmersión en agua de los quistes se exponen a una fuerte luz (atención al calentamiento) durante al menos tres horas.

Algunas cepas aumentan su viabilidad y también su contenido nutritivo si son incubadas a una salinidad inferior a la del mar (hasta 6 gr/litro), debería de hacer diferentes pruebas jugando con la salinidad y la temperatura hasta obtener los resultados más satisfactorios para usted.

La temperatura óptima de mantenimiento está entre 18ºC y 30ºC, la de eclosión entorno a 25ºC pero esto puede variar en función del origen de los quistes.

Si usted necesita nauplios de artemia menores (para alevines muy pequeños), escoja la calidad de huevos denominada "A", si los necesita mayores los "C".

Los quistes descapsulados necesitan una agitación del medio mayor, pues tienden a sedimentarse con más facilidad.

 

Mantenimiento y cría de Artemia salina


Introducción

En este artículo pretendemos contar el método que hemos empleado cada uno de nosotros para mantener y reproducir artemia salina a partir de la eclosión de quistes. El fin que hemos perseguido no es producir artemia adulta en grandes cantidades, sino poder disponer de una pequeña parte de alimento vivo de diversos tamaños. De esta manera poder alimentar a alevines recién nacidos con nauplios, complementar la alimentación de los alevines con artemias diminutas y alimentar peces débiles con alimento vivo.

Durante unas conversaciones con Alberto, me comentó que tenía intención de probar a desarrollar nauplios de artemia hasta su fase adulta e intentar reproducirlos. Yo le dije que hacía mucho tiempo lo había probado pero sin éxito y como mucho las pude mantener durante una semana y el aspecto que tenían era blanco, muy diferente del naranja que tienen las que yo he visto vivas. Así que nos decidimos a probar cada uno por nuestra cuenta y luego contar los resultados. No pretendemos sentar "cátedra" de cómo hay que hacerlo, pero si contar como lo hemos conseguido por diversos caminos.

La información de que disponíamos sobre alimentación y sobre otras experiencias de otros aficionados la recogimos de internet y de las que teníamos guardadas. Los alimentos que otros aficionados usaron fueron principalmente harina de arroz integral, levaduras, espirulina y germen de trigo, tanto individualmente como mezclados.

En la imagen de al lado, aunque no se aprecie muy bien, podemos ver una hembra (punto rojo), un macho (punto verde) y varias pareja dispuestas para la cópula (puntos azules).

 

Recipiente: En cada recipiente introducimos la misma cantidad de nauplios (alrededor de unos 70-80) que previamente hemos eclosionado en otro recipiente. No ponemos ningún tipo de filtración, aireador o calentador (este experimento lo realizamos en verano). Ambos tenemos los recipientes en un lugar luminoso, cerca de una ventana pero sin que le de la luz solar directamente. Alberto por ejemplo lo tienen situado sobre un acuario y así de paso mantiene la temperatura estable en unos 25ºC.

  • Alberto: He empleado un recipiente de plástico de 26x15x10cm. En ese recipiente igualmente introduzco los nauplios eclosionados en otro recipiente con anterioridad.
  • Miguel: He empleado 2 recipientes de plástico de 1,2 lts de los llamados aquabox para que los nauplios naden menos en busca del alimento; he usado dos recipientes con la intención de comparar como evolucionan las artemias según su alimentación.

El agua: El agua que empleamos es del grifo a la que añadimos sal marina gruesa sin antiaglomerantes. Esta sal se puede comprar en cualquier supermercado y suele ser la que se emplea para cocinar en el horno "a la sal".

  • Alberto: El agua durante todo el proceso la preparo cogiéndola directamente del grifo y le añado sal hasta obtener una densidad de 1024. Como el recipiente está destapado y se va a producir una evaporación voy rellenando con agua dulce para no modificar la densidad, ya que si lo hiciera con agua salada modificaría la densidad. Los cambios de agua los hago cada 5-6 días cambiando unos 2 litros de agua salada y después les echo el alimento.
  • Miguel: La salinidad del agua es siempre de 35gr por litro de agua dulce. Los cambios de agua son del 50% semanal con agua de una garrafa de agua salada que mantengo en el mismo cuarto y que por tanto está a la misma temperatura que el recipiente, aproximadamente ronda los 24-28º C. No vigilo la densidad, simplemente añado el agua dulce en la que va disuelto el alimento.

Los cambios de agua: Cada uno tenemos nuestro método:

  • Alberto: Para evitar coger la artemia al realizar los cambios de agua lo que hago es introducir en el recipiente de plástico un tamiz de los utilizados para colar la artemia, evitando que el agua pase por el borde superior de dicho tamiz, el agua va a empezar a filtrarse por abajo, y esta es la que retiro del recipiente por medio de un macarrón. La única precaución que hay que tener durante el cambio es al introducir el agua nueva , hay que evitar por todos los medios que el fondo se revuelva pues con ello lo que haríamos sería contaminar el agua del recipiente, y al ser lar artemias filtradores no selectivos, tragarán toda la contaminación resultando fatal para ellas. Aunque no se llegue a recoger todos los desechos, usando una jeringa grande de 60 ml. de las utilizadas en los hospitales, sifono el fondo del recipiente para evitar, en lo posible, su excesiva acumulación.  
  • Miguel: El sifonamiento del agua lo realizo con mucho cuidado con un tubo de goma transparente de unos 4mm de diámetro con una llave de paso en el extremo de salida para sacar el agua gota a gota y así evitar absorber los nauplios. El rellenado lo efectúo igual gota a gota a ras de superficie para evitar que toda la porquería acumulada en el fondo se remueva. La limpieza del fondo al ser unos recipientes muy pequeños la hago con una pipeta, limitándome a absorber cada dos días los detritos que se ven por el fondo.

 

Alimentación: Aquí es donde cada uno de nosotros ha empleado un alimento diferente obteniendo el mismo resultado, unas artemias adultas, sanas y que se reproducen. La manera de saber si comen lo suficiente y no les falta comida es observar la transparencia del agua. Un pequeño truco es poner detrás de los recipiente una folleto de colores y con letras. Si observamos como se ve este folleto antes y después de echar el alimento, podremos comprobar posteriormente como el agua recupera su transparencia original según van consumiendo el alimento. De esta manera podremos controlar la cantidad de alimento necesario según la transparencia del agua. Como he dicho en un principio cada recipiente solo recibe un tipo de alimentación durante toda la experiencia.

  • Alberto: El alimento que les doy es una solución a base de harina de arroz integral. La harina la compro en una tienda de dietética, viene en bolsas de 1/2 kg. y cuesta unas 125 pts., la preparación es muy sencilla. En 1/2 vaso de agua y utilizando una cuchara de postre, echo media cucharada de harina y la dejo un rato reposando (15 min.) para que se ablande y sea más fácil y efectiva su disolución. Pasado este tiempo la revuelvo bien y con ello se observa que el agua se ha vuelto lechosa, ya tenemos la solución preparada, con lo que el paso siguiente es proceder a alimentar nuestras artemias. El método que utilizo es el de colar la solución con un tamiz de los usados para la recolección de artemia, el líquido resultante lo recojo en otro vaso y es el que les doy a las artemias, con ello evito el introducir partículas, que por su tamaño, la artemia sería incapaz de comer con lo que contribuirían a aumentar la contaminación del recipiente. La cantidad de alimento que las doy es de 25 cc. de cada vez.  
  • Miguel: En cada recipiente solo empleo un tipo de comida. Pensaba alimentar con infusorios obtenidos a base de echar granos de arroz y paja, recordando lo que un amigo veterinario de Murcia me comentó hace tiempo que donde realmente están los infusorios es en la cáscara y en la paja de los cereales. Pero debido a la dificultad de dosificar la cantidad del alimento me decidí a usar Liquifry. Para el otro empleo un liquido obtenido de batir durante bastante tiempo una cucharada de escamas Spirulina Plus de Wardley (ver al final composición) en 33cl de agua y posteriormente filtrar con un tamiz de artemias para eliminar las partículas más gordas. La cantidad de agua y escamas es orientativa ya que la idea es que quede el contenido con un aspecto de color verde y que sea opaco. Tanto el Liquifry como la botella con el batido lo guardo en el frigorífico. La cantidad que doy diariamente comienza por los 10 cc del batido en uno de los recipientes y en el otro echo una disolución de 10cc de agua con 2 gotas de Liquifry. Estas comidas las echo muy poco a poco con un cuentagotas a ras de superficie para que se forme una pequeña nube de alimento que luego se dispersará por todo el recipiente. Esta cantidad la voy aumentando progresivamente hasta llegar a los 20cc diarios cuando alcanzan los 6-7mm las artemias. Desde los primeros días pude observar que el color de las artemias era anaranjado, un síntoma de buena salud y de que todo iba por buen camino. Posteriormente cuando ya se definían los sexos de las artemias y habían alcanzado los 10mm de longitud comencé a añadir además de los líquidos alimenticios un pizca de Sera Micron, un alimento micronizado con un alto contenido de espirulina. Entonces fue cuando observé que el aparato digestivo de las artemias se volvía casi negro, una indicación de que ese polvo era consumido. Como digo, mantengo los dos tipo de alimentación líquida más la espirulina, ya que supongo que los nauplios que van naciendo se alimentarán mejor de las disoluciones de alimento que de la espirulina.

Diferencias sexuales y reproducción:

Dentro de las variedades de cepas que existen en el mundo se pueden diferenciar básicamente en partenogenéticas y bisexuales. En este artículo vamos a explicar las bisexuales ya que son las que disponemos.

Según la bibliografía consultada la artemia soporta muy diversas salinidades, desde casi dulce hasta los 330 gr por litro. En cualquier tipo de salinidad pueden vivir y crecer, pero la reproducción además de otros factores se ve afectada por la salinidad. Simplificando se podría decir que en situaciones de poco alimento y una alta salinidad se da una mayor tasa de oviparismo, ya que se pone en marcha una glándula que segrega un sustancia (corion) que envuelve el huevo y que una vez seco permite que pueda aguantar durante meses hasta que las condiciones sean idóneas y se reactive el desarrollo del embrión. Estos huevos son los que conocemos con el nombre de quistes de artemia. Aunque el desencadenante del sistema de producción de quistes es un fenómeno muy controvertido que todavía no se ha aclarado.

La artemia tiene dos formas de reproducción, que pueden suceder dentro de un mismo grupo de artemias:

  • ovovivípara: pare directamente los nauplios vivos,
  • y ovípara: las hembras producen huevos que expulsan al exterior y eclosionan casi al instante. Si la glándula de la cáscara esta activa los huevos son recubiertos por el corion y se forman los huevos císticos (los quistes comerciales). Si la capa de corion es pequeña los huevos pueden eclosionar en pocas horas. Como en nuestro caso la salinidad es baja en caso de que las hembras produzcan cualquiera de estos tipos de huevos, eclosionarán en horas o días.

Hemos optado para la cría por una salinidad baja (35gr de sal marina por litro de agua dulce o 1024 de densidad). Es la que empleamos cuando eclosionamos quistes, ya que es la más adecuada para que los nauplios puedan nacer. Durante todo el tiempo nuestras artemias viven en esa salinidad. Alberto la mantiene añadiendo agua dulce y yo no la repongo aunque quizás se compense un poco con el agua dulce en la que esta disuelto el alimento de las artemias .

Durante el tiempo que han estado creciendo hasta alcanzar la madurez, que más o menos sucedió a los 20 días, suelen haber bajas que se pueden achacar a la estabilización de la población ideal para el volumen de agua disponible y a la alimentación. En mi caso (Miguel), en el recipiente cuya alimentación era únicamente con batido de escamas el número de artemias era mayor, con un aspecto más saludable e incluso su desarrollo fue más rápido que las alimentadas con Liquifry. Hubo bajas pero en un número despreciable, 2 o 3 a la semana una vez que se estabilizaron las poblaciones.

Macho de artemia.
En rojo están señaladas las antenas modificadas.

 

Hembra de artemia.
En rojo está marcado el útero

 

En cuanto a la reproducción realmente no hay que intervenir para nada. Solo contaros que hacia el día 15 ya se pueden diferenciar los sexos y hacia el día 20 se reproducen. Las hembras tienen la cabeza en forma de "T" lo que se ve claramente y con unos ojillos negros en los extremos de la "T", el útero es claramente visible y es como un pequeño grano. Los machos son iguales, por supuesto no tienen útero y si nos fijamos podremos ver como tienen unas pinzas grandes que llevan replegadas bajo la cabeza, aunque para verlas bien necesitaremos abrírselas y una lupa de gran aumento. Estas pinzas las usan para  sujetarse a la hembra durante la época de reproducción por lo que sería la cintura, nadando ambos sincronizadamente. Suelen permanecer enganchados durante unos días y de vez en cuando observaremos que se detienen de golpe y se retuercen, momento en el cual los machos aprovechan para la cópula. Posteriormente vemos que los ovarios de las hembras se hinchan según van desarrollándose los huevos y hacia el 4º-5º día se empiezan a ver los primeros nauplios nadando libremente. Al principio son unos pocos debido a la juventud de los reproductores, pero luego van naciendo continuamente y en mayor cantidad. Como las hembras adultas producen continuamente huevos, cada 4-6 días tendremos nuevos nauplios. Se ha podido observar que las hembras en las primeras puestas tienen una reproducción ovovivípara apreciándose el útero con una coloración blanca. En cambio posteriormente han pasado a una reproducción plenamente ovípara, el útero toma un color naranja y si lo observamos con un lupa podremos ver los huevos císticos ya recubiertos por el corion.

nauplio de artemia

Nauplio de artemia.

Conclusión

Pensamos que lo ideal es que si partimos de quistes secos de artemia, lo mejor sería mantenerlos hasta que sean adultos en un recipiente pequeño de 1 litro para asegurarnos que el alimento no queda muy disperso. Posteriormente una vez que vemos que alcanzan los 5mm, pasarlas a otro recipiente mayor donde se reproduzcan. Para la alimentación se pueden optar por los 3 métodos empleados, sugiero el batido de escamas siempre y cuando su composición sea similar a la de la Spirulina Plus de Wardley ya que contiene todos los elementos que otros aficionados han empleado con éxito y como complemento añadiremos espirulina en polvo para una mejor alimentación de los adultos. El tema de la filtración lo descartamos pues con los cambios de agua y una pequeña limpieza de restos del fondo que nos puede llevar unos pocos minutos al día es más que suficiente.

En el agua se pueden ver partículas en suspensión que supongo serán un poco de todo, alimento y detritus, pero con cambios del 50% semanal, no parece que les afecte mucho pues la mortandad es mínima dentro de una población de unos 100 individuos y cientos de nauplios y diminutas artemias que van creciendo sin cesar.

Nada más esperamos que con estos experimentos os hayamos podido ayudar a aclarar algunas dudas sobre la artemia y os anime a intentar criarlas en casa. Vuestros peces os lo agradecerán.

 

Composición de la Spirulina Plus de Wardley: Espirulina, harina, gluten y germen de trigo, gluten de maiz, proteína concentrada de soja, alfalfa deshidratada, harina de arroz, trigo entero, levadura de cerveza, almidón de patata, calabacines, espinacas, aceite de semilla de soja, concentrado de  pétalos de Caléndula, anís, suplemento vitamínico, lecitina, aglutinante vegetal y un preservante.

 

 

CRIA DE ALIMENTO VIVO:
LA ARTEMIA SALINA.


La artemia salina es un pequeño crustáceo que se emplea fundamentalmente en acuarofilia como alimento vivo para alevines. La principal ventaja que este pequeño animal tiene es su fácil cría, no necesitando unas instalaciones e infraestructuras caras que nos roben una gran cantidad de espacio. Además la artemia cría con facilidad y rapidez.
Las artemias son un pequeño crustáceo de 10 a 20 mm. que habita en marismas saladas y zonas salobres. Estos animales se desplazan velozmente sobre su dorso por las aguas, y constituyen una parte fundamental dentro de la cadena alimentaria en los ecosistemas donde vive. El macho presenta unos apéndices prensiles en la parte inferior de la cabeza, que son usados durante la cópula. La hembra carece de estos apéndices.

Placa de Petri

Placa de Petri.

 

Para criar las artemias podemos utilizar como cubetas de cría placas de Petri de 25 cm. de diámetro con una capa de agua salobre de 7 a 10 mm. Estos recipientes tendrán que situarse en una habitación caldeada o en flotación en un acuario de agua caliente. También no servirán botellas o cubetas de vidrio de 20 litros. Las placas de Petri las utilizaremos cuando no necesitemos una abundante cosecha y solo contemos con un número muy reducido de alevines que alimentar. Las botellas tampoco producen

 

una gran cantidad de individuos, por lo que es conveniente tener disponibles dos botellas para eclosiones alternativas y otras dos para cría y reproducción. Las cubetas de vidrio de 20 l. son una excelente opción para obtener unos elevados niveles de reproducción entre adultos.
El primer paso que daremos para iniciar la cría es hacernos con un recipiente de plástico traslúcido de unos 20 l. que usaremos como reserva de agua. Este agua tendrá que carecer de cloro si queremos que la cría sea exitosa. Será filtrada y oxigenada, y la utilizaremos para preparar el agua salobre de los distintos medios de cría.
Los huevos los adquiriremos en una tienda especializada de mascotas y serán a partir de los cuales empecemos a criar. Estos huevos son de envoltura dura y se caracterizan por ser resistentes a la sequedad y al frío, y pueden permanecer fértiles durante un periodo de 4 ó 5 años esperando que las condiciones sean favorables para su eclosión. Los embriones se encuentran en un estado anterior a los nauplios ( estado previo a la fase larvaria), y eclosionan después de 30 a 50 horas de estar en el agua a 28º C. Para que la salobridad del recipiente de eclosión sea adecuada es suficiente con añadir 20 gr. de sal marina por litro de agua. También podemos utilizar una sal especial que encontraremos en tiendas de animales para la preparación de agua salina para artemias, siguiendo las instrucciones de cada fabricante.

Una vez que los huevos hayan eclosionado capturaremos los nauplios y los llevaremos hasta el recipiente dedicado a la cría. La salobridad del tanque de los jóvenes y adultos tiene que ser algo más del triple que la del tanque de eclosión ( 60 gr. de sal marina ó el triple de concentración salina que en el medio de eclosión si usamos mezclas especiales). Capturaremos a los adultos con un tamiz para filtrar el agua, que compraremos o que nos fabricaremos con una media vieja. Los nauplios serán extraídos con un sifón de acuario con una perilla al extremo. Los reproductores es conveniente hacerse con ellos utilizando una pipeta.

Macho de artemia

Macho desarrollado de Artemia salina.

 

Para facilitar la "pesca" envolveremos el recipiente de cría con una cartulina negra en la que habremos practicado previamente un orificio de 4 x 4 cm., equidistante de los extremos superior e inferior de la cartulina. Iluminaremos la abertura, lo que provocará que las artemias acudan a la luz y se concentren en un punto. De esta forma serán recolectadas de manera sencilla.
El recipiente de cría tiene que estar oxigenado. Para ello utilizaremos un difusor de cerámica que no cree demasiada corriente . También podemos unir el difusor del acuario con los tanques, tapando las posibles fugas de aire con masilla. En el caso de emplear una cubeta pequeña con bastante superficie no haría falta el empleo de un difusor.
A los ocho días de introducir los nauplios en el criadero cortaremos el flujo proveniente del difusor de aire, entonces el medio se empobrecerá, y reduciremos la cantidad de alimento suministrado a las artemias (una vez al día). Esto provocará en nuestra cepa que durante las dos primeras semanas tengan un crecimiento lento, pero a la tercera semana, se disparará. En 25 días se distinguirán los sexos y a los 35 días y después de sufrir 14 mudas alcanzarán unas dimensiones de unos 15 mm. Es entonces cuando se reproducirán, siendo las hembras ovovivíparas y capaces de "parir" del orden de 200 nauplios en diez minutos. Añadamos cada cierto tiempo agua dulce al recipiente de cría. Si no lo hacemos la salobridad del agua se incrementará por la evaporación del líquido, variando así las condiciones del medio, lo que hará que las hembras comiencen a poner huevos en vez de proporcionarnos individuos jóvenes directamente.
Las artemias se alimentan de algas microscópicas, por lo tanto podemos emplear aguas verdes (cultivo de algas en agua dulce), pero el mejor alimento lo obtendrán de cultivos de Chlamydomonas, Tetrahedrón yDunaliella viridis en agua salobre. Normalmente compraremos la Spitulina maxima en copos o en polvo.
Podemos utilizar tanto los nauplios como los individuos adultos como alimento para nuestro peces, siendo los primeros la mejor opción para el alimento de los alevines