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ARTEMIA SALINA
Este post no es mío, lo siento pero no tengo ni idea de donde lo he sacado, por favor si alguien lo reconoce como suyo o sabe quien puede ser su autor que me lo haga saber a acuario@andresroca.com y lo modificare poniendo el nombre de su autor o lo retirare si su autor así lo prefiere, lo siento, pero supongo que su autor lo colgaría en Internet para que se divulgara a la mayor cantidad de gente posible y si esto ayuda a alguien habrá valido la pena.
La Artemia salina es un pequeño organismo que
vive en las aguas salobres e hipersalinas de todo el mundo. Es la presa
viva más adecuada para la alimentación de los estadios post-larvarios de
muchas especies de peces y crustáceos marinos. Y en su fase adulta resulta
un aporte interesante para multitud de invertebrados y peces que pueblan
nuestro acuario. Este pequeño ser es un crustáceo de la subclase de los
anostráceos y conforma el plancton de las aguas continentales salobres.
Huevos:
Desarrollo:
Artemia, diferentes formas de cultivo para diferentes necesidades.
Las artemias son unos pequeños crustáceos muy utilizados en la alimentación de peces, son muy apropiados tanto por su valor nutritivo como por su facilidad de producción. Es un animal cosmopolita que se encuentra tanto en zonas costeras como en aguas continentales siempre que estas sean saladas; efectivamente, en la naturaleza se desarrolla mejor en aguas hipersalinas (más salinidad que la del agua de mar, unos 35 gr. por litro) en las que encuentra pocos competidores por el alimento y casi ningún depredador, en estas condiciones pueden desarrollarse sus poblaciones hasta alcanzar una densidad tal que literalmente tiñen el agua con su color (a veces rojo, rosado o incluso verdoso). En la acuario filia son muy utilizadas sus larvas (nauplios de 0'45 mm) vivas como alimento para los alevines pues tienen bastantes ventajas, la primera y fundamental, como hemos dicho antes, es su alto contenido proteínico, en torno al 65%; otra ventaja es que su movimiento errático y nada temeroso la hacen una presa fácil para los inexpertos alevines; además y esta es muy importante, al provenir de un medio salino no es un vector adecuado para la transmisión de enfermedades en peces de agua dulce. Pero sobre todo la facilidad con la que se puede "fabricar" en casa es donde encuentra su principal ventaja. Para ello, primero hemos de conseguir los "huevos" (que no son tales sino quistes recubiertos de un grueso corion), estos suelen venderse en las tiendas del ramo en dos formatos, secos o descapsulados en una suspensión líquida. La primera presentación es más barata pero también ofrece una menor tasa de eclosión y sobre todo que además de los nauplios de artemia , algunos alevines también comerán los restos de las cápsulas protectoras que no hayamos separado y que pueden provocar problemas gástricos en algunas especies de peces. Una vez conseguidos estos, y según nuestras necesidades en cuanto a cantidad, podríamos cultivar de manera doméstica estos animales de tres maneras diferentes. La primera y más sencilla es llenar un plato o una fuente baja con agua con aproximadamente 1 cm. de altura, añadir un poco de sal y dispersar unos pocos huevos sin que se amontonen y esperar un 24-36 horas (a unos 25ºC), cuando veamos unos animalillos moviéndose, podríamos succionarlos con una pequeña jeringuilla, filtrarlos con un trozo de pañuelo y añadir el contenido de éste al agua del acuario de cría donde estén los alevines. Sin embargo este método es de muy poca productividad, sobre todo habida cuenta que los alevines son a menudo muy voraces y que necesitan mucha más comida en comparación que sus progenitores adultos, si necesitamos una mayor cantidad o simplemente asegurar el suministro de artemias, bastaría preparar un bote con agua del mismo acuario (agua sin cloro) a la que se le añade un poco de sal (una cucharada sopera de sal de cocina no yodada por litro de agua bastará) y poner una pequeña cantidad de quistes, agitar un poco y poner un pequeño difusor de aire que agite el agua pues los quistes que vayan al fondo apenas se desarrollarán. Algunos aficionados introducen este bote flotando dentro del acuario para que mantenga una temperatura adecuada, pues es necesaria para la eclosión temperaturas superiores a 22ºC (según cepas de origen). A las 24 horas más o menos, veremos al trasluz unas pequeñas formas anaranjadas que son los nauplios vivos de las artemias. Es necesario dar cuanto antes a nuestros pequeños peces estos nauplios para que sean verdaderamente alimenticios. Para ello sacaremos el bote del acuario, pararemos la aireación, lo cubriremos con una cartulina a la que habremos practicado un agujero por el que pasará la luz y esperaremos unos minutos, las larvas se desplazarán hacia la luz (fototropismo positivo) y es entonces cuando introduciremos en medio de esta nube de nauplios un pequeño tubo con el que sifonaremos los nauplios cuidando de no arrastrar también los quistes no eclosionados que se habrán depositado en el fondo y las conchas vacías que flotarán en la superficie. El líquido extraído lo pasaremos por un fino tamiz (un simple pañuelo) que se teñirá ligeramente de rojo. Cuando hayamos terminado mojaremos esta cara del pañuelo en el acuario de los alevines, estos se verán inmediatamente atraídos por estos minúsculos animalillos a los que identificarán prontamente con sus presas preferidas. Los nauplios de artemia viven algunas horas en agua dulce por lo que aquellos que no sean inmediatamente ingeridos pueden dejarse hasta que sean consumidos, esto nos ayudará a fijar la "dosis" de huevos que necesitaremos diariamente para mantener nuestro cultivo. A una escala superior en cuanto a fiabilidad y constancia en la producción sería este criadero en miniatura cuya idea general vimos en una antigua revista francesa. Hay que tener en cuenta que según la cantidad de peces que tengamos y la voracidad de los mismos necesitaremos una mayor fuente de suministro. Este método trata de tres botellas (o más según nuestra necesidad) invertidas puestas al lado una de la otra y sujetas mediante una "estantería" hecha a medida, tal vez sea más fácil la explicación si echamos un simple vistazo a la siguiente figura:
La construcción es sumamente fácil, no necesitando de ninguna "pericia" manual especial y habremos de tener en cuenta que está diseñada para ser colgada de la pared no ocupando apenas sitio. El único defecto que le encontramos es su falta de control de temperatura para lo que deberíamos de contar su instalación en habitaciones calefactadas o al menos en lugares cercanos a una fuente de calor; en nuestro caso mantenemos en marcha este aparato en los meses cuya temperatura es más benigna (de abril a septiembre) fechas que coinciden con la máxima frecuencia de reproducciones de peces. Como vemos en el siguiente croquis, necesitaremos cuatro tablas de aglomerado, melaminado en blanco (creemos es lo más práctico) cuyas medidas en centímetros también se adjuntan. La lista de materiales se complementan con algunos tornillos "roscachapa" unas gomas elásticas, unos metros de tubo conductor de aire, unas llaves de paso y al menos cuatro pequeñas escuadras para ensamblar y sujetar en su sitio las diferentes tablas.
Paralelamente, (ver figura siguiente) prepararemos tres botellas de refresco de dos litros de capacidad, De cada una, separaremos el tapón y taladraremos éste con dos agujeros hechos con una broca o barrena de 5 mm, pasaremos y pegaremos cualquier tubo rígido para acoplar luego un tubo flexible "standard" de los usados en acuariofilia; podemos utilizar para este fín el acople de un difusor viejo que ya no utilicemos. Cuando esté bien seco volvemos a roscar y ya montamos el conjunto "botella-tapón".
Finalmente fijamos a la pared nuestra estantería e introducimos las botellas "boca abajo" en los agujeros de la base a tal fin, las fijamos con las gomas elásticas y acoplamos los tubos flexibles y llaves, teniendo en cuenta que cada botella dispone de una entrada regulada de aire y una salida para cuando queramos "cosechar" el interior. Solo resta llenar de agua, añadir la sal, regular el burbujeo y tendremos una pequeña "estación de cultivo" cuyas botellas pueden ir alternándose para obtener un constante suministro de artemias que harán de nuestros alevines unos peces fuertes y vigorosos. Tal vez la máxima ventaja de este sistema reside en que una vez montado la manipulación es mínima y su comodidad máxima. Además este montaje puede ser utilizado para producir otros alimentos como daphnia (pulga de agua dulce) e incluso como incubador artificial de huevos de los cíclidos africanos llamados "incubadores bucales" como los del Tanganika o Malawi.
Unas notas finales: La tasa de eclosión aumenta si tras la inmersión en agua de los quistes se exponen a una fuerte luz (atención al calentamiento) durante al menos tres horas. Algunas cepas aumentan su viabilidad y también su contenido nutritivo si son incubadas a una salinidad inferior a la del mar (hasta 6 gr/litro), debería de hacer diferentes pruebas jugando con la salinidad y la temperatura hasta obtener los resultados más satisfactorios para usted. La temperatura óptima de mantenimiento está entre 18ºC y 30ºC, la de eclosión entorno a 25ºC pero esto puede variar en función del origen de los quistes. Si usted necesita nauplios de artemia menores (para alevines muy pequeños), escoja la calidad de huevos denominada "A", si los necesita mayores los "C". Los quistes descapsulados necesitan una agitación del medio mayor, pues tienden a sedimentarse con más facilidad.
Mantenimiento y cría de Artemia salina Introducción En este artículo pretendemos contar el método que hemos empleado cada uno de nosotros para mantener y reproducir artemia salina a partir de la eclosión de quistes. El fin que hemos perseguido no es producir artemia adulta en grandes cantidades, sino poder disponer de una pequeña parte de alimento vivo de diversos tamaños. De esta manera poder alimentar a alevines recién nacidos con nauplios, complementar la alimentación de los alevines con artemias diminutas y alimentar peces débiles con alimento vivo. Durante unas conversaciones con Alberto, me comentó que tenía intención de probar a desarrollar nauplios de artemia hasta su fase adulta e intentar reproducirlos. Yo le dije que hacía mucho tiempo lo había probado pero sin éxito y como mucho las pude mantener durante una semana y el aspecto que tenían era blanco, muy diferente del naranja que tienen las que yo he visto vivas. Así que nos decidimos a probar cada uno por nuestra cuenta y luego contar los resultados. No pretendemos sentar "cátedra" de cómo hay que hacerlo, pero si contar como lo hemos conseguido por diversos caminos. La información de que disponíamos sobre alimentación y sobre otras experiencias de otros aficionados la recogimos de internet y de las que teníamos guardadas. Los alimentos que otros aficionados usaron fueron principalmente harina de arroz integral, levaduras, espirulina y germen de trigo, tanto individualmente como mezclados.
Recipiente: En cada recipiente introducimos la misma cantidad de nauplios (alrededor de unos 70-80) que previamente hemos eclosionado en otro recipiente. No ponemos ningún tipo de filtración, aireador o calentador (este experimento lo realizamos en verano). Ambos tenemos los recipientes en un lugar luminoso, cerca de una ventana pero sin que le de la luz solar directamente. Alberto por ejemplo lo tienen situado sobre un acuario y así de paso mantiene la temperatura estable en unos 25ºC.
El agua: El agua que empleamos es del grifo a la que añadimos sal marina gruesa sin antiaglomerantes. Esta sal se puede comprar en cualquier supermercado y suele ser la que se emplea para cocinar en el horno "a la sal".
Los cambios de agua: Cada uno tenemos nuestro método:
Alimentación: Aquí es donde cada uno de nosotros ha empleado un alimento diferente obteniendo el mismo resultado, unas artemias adultas, sanas y que se reproducen. La manera de saber si comen lo suficiente y no les falta comida es observar la transparencia del agua. Un pequeño truco es poner detrás de los recipiente una folleto de colores y con letras. Si observamos como se ve este folleto antes y después de echar el alimento, podremos comprobar posteriormente como el agua recupera su transparencia original según van consumiendo el alimento. De esta manera podremos controlar la cantidad de alimento necesario según la transparencia del agua. Como he dicho en un principio cada recipiente solo recibe un tipo de alimentación durante toda la experiencia.
Diferencias sexuales y reproducción: Dentro de las variedades de cepas que existen en el mundo se pueden diferenciar básicamente en partenogenéticas y bisexuales. En este artículo vamos a explicar las bisexuales ya que son las que disponemos. Según la bibliografía consultada la artemia soporta muy diversas salinidades, desde casi dulce hasta los 330 gr por litro. En cualquier tipo de salinidad pueden vivir y crecer, pero la reproducción además de otros factores se ve afectada por la salinidad. Simplificando se podría decir que en situaciones de poco alimento y una alta salinidad se da una mayor tasa de oviparismo, ya que se pone en marcha una glándula que segrega un sustancia (corion) que envuelve el huevo y que una vez seco permite que pueda aguantar durante meses hasta que las condiciones sean idóneas y se reactive el desarrollo del embrión. Estos huevos son los que conocemos con el nombre de quistes de artemia. Aunque el desencadenante del sistema de producción de quistes es un fenómeno muy controvertido que todavía no se ha aclarado. La artemia tiene dos formas de reproducción, que pueden suceder dentro de un mismo grupo de artemias:
Hemos optado para la cría por una salinidad baja (35gr de sal marina por litro de agua dulce o 1024 de densidad). Es la que empleamos cuando eclosionamos quistes, ya que es la más adecuada para que los nauplios puedan nacer. Durante todo el tiempo nuestras artemias viven en esa salinidad. Alberto la mantiene añadiendo agua dulce y yo no la repongo aunque quizás se compense un poco con el agua dulce en la que esta disuelto el alimento de las artemias . Durante el tiempo que han estado creciendo hasta alcanzar la madurez, que más o menos sucedió a los 20 días, suelen haber bajas que se pueden achacar a la estabilización de la población ideal para el volumen de agua disponible y a la alimentación. En mi caso (Miguel), en el recipiente cuya alimentación era únicamente con batido de escamas el número de artemias era mayor, con un aspecto más saludable e incluso su desarrollo fue más rápido que las alimentadas con Liquifry. Hubo bajas pero en un número despreciable, 2 o 3 a la semana una vez que se estabilizaron las poblaciones.
En cuanto a la reproducción realmente no hay que intervenir para nada. Solo contaros que hacia el día 15 ya se pueden diferenciar los sexos y hacia el día 20 se reproducen. Las hembras tienen la cabeza en forma de "T" lo que se ve claramente y con unos ojillos negros en los extremos de la "T", el útero es claramente visible y es como un pequeño grano. Los machos son iguales, por supuesto no tienen útero y si nos fijamos podremos ver como tienen unas pinzas grandes que llevan replegadas bajo la cabeza, aunque para verlas bien necesitaremos abrírselas y una lupa de gran aumento. Estas pinzas las usan para sujetarse a la hembra durante la época de reproducción por lo que sería la cintura, nadando ambos sincronizadamente. Suelen permanecer enganchados durante unos días y de vez en cuando observaremos que se detienen de golpe y se retuercen, momento en el cual los machos aprovechan para la cópula. Posteriormente vemos que los ovarios de las hembras se hinchan según van desarrollándose los huevos y hacia el 4º-5º día se empiezan a ver los primeros nauplios nadando libremente. Al principio son unos pocos debido a la juventud de los reproductores, pero luego van naciendo continuamente y en mayor cantidad. Como las hembras adultas producen continuamente huevos, cada 4-6 días tendremos nuevos nauplios. Se ha podido observar que las hembras en las primeras puestas tienen una reproducción ovovivípara apreciándose el útero con una coloración blanca. En cambio posteriormente han pasado a una reproducción plenamente ovípara, el útero toma un color naranja y si lo observamos con un lupa podremos ver los huevos císticos ya recubiertos por el corion.
Conclusión Pensamos que lo ideal es que si partimos de quistes secos de artemia, lo mejor sería mantenerlos hasta que sean adultos en un recipiente pequeño de 1 litro para asegurarnos que el alimento no queda muy disperso. Posteriormente una vez que vemos que alcanzan los 5mm, pasarlas a otro recipiente mayor donde se reproduzcan. Para la alimentación se pueden optar por los 3 métodos empleados, sugiero el batido de escamas siempre y cuando su composición sea similar a la de la Spirulina Plus de Wardley ya que contiene todos los elementos que otros aficionados han empleado con éxito y como complemento añadiremos espirulina en polvo para una mejor alimentación de los adultos. El tema de la filtración lo descartamos pues con los cambios de agua y una pequeña limpieza de restos del fondo que nos puede llevar unos pocos minutos al día es más que suficiente. En el agua se pueden ver partículas en suspensión que supongo serán un poco de todo, alimento y detritus, pero con cambios del 50% semanal, no parece que les afecte mucho pues la mortandad es mínima dentro de una población de unos 100 individuos y cientos de nauplios y diminutas artemias que van creciendo sin cesar. Nada más esperamos que con estos experimentos os hayamos podido ayudar a aclarar algunas dudas sobre la artemia y os anime a intentar criarlas en casa. Vuestros peces os lo agradecerán.
Composición de la Spirulina Plus de Wardley: Espirulina, harina, gluten y germen de trigo, gluten de maiz, proteína concentrada de soja, alfalfa deshidratada, harina de arroz, trigo entero, levadura de cerveza, almidón de patata, calabacines, espinacas, aceite de semilla de soja, concentrado de pétalos de Caléndula, anís, suplemento vitamínico, lecitina, aglutinante vegetal y un preservante.
CRIA DE ALIMENTO VIVO:
una gran cantidad de individuos, por lo que es conveniente tener
disponibles dos botellas para eclosiones alternativas y otras dos para
cría y reproducción. Las cubetas de vidrio de 20 l. son una excelente
opción para obtener unos elevados niveles de reproducción entre adultos.
Para facilitar la "pesca"
envolveremos el recipiente de cría con una cartulina negra en la que
habremos practicado previamente un orificio de 4 x 4 cm., equidistante de
los extremos superior e inferior de la cartulina. Iluminaremos la
abertura, lo que provocará que las artemias acudan a la luz y se
concentren en un punto. De esta forma serán recolectadas de manera
sencilla.
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